Magia blanca, videncia y tarot gratis
Para la realización de algunas de estas recetas se precisan ciertos ingredientes peligrosos.
La magia es un subproducto de la ciencia más antigua, mucho
más antigua que la astronomía, la química o la biología. Forman parte de esta
“ciencia” las primeras investigaciones sobre la naturaleza. ¿Por qué se
sucedían las estaciones? ¿Qué hacía subir y bajar el nivel del mar? ¿Por qué
nacían y morían todas las criaturas vivientes? La Magia, o utilización de las
energías naturales para producir los cambios necesarios, surgió cuando los
primeros humanos descubrieron la existencia de unas fuerzas invisibles a su
alrededor. Los humanos fueron conscientes de los efectos de la gravedad, la electricidad
y el magnetismo mucho antes que la acuñación de tales términos. Las nueces
caían al suelo. Los rayos derribaban los árboles. Si uno acariciaba las pieles
de ciertos animales cuando había sequedad en el ambiente, saltaban chispas y,
algo muy extraño, algunas rocas metálicas atraían trocitos de hierro. Pero se
descubrieron más cosas de las que han pasado a formar parte de la ciencia.
Percibían ciertas conexiones entre los seres humanos y ciertos lugares
específicos, entre el hombre y la Tierra.
Igualmente, intuían la existencia de ciertas fuerzas que
residían en el interior de las plantas, los animales y las piedras. Se daban
cuenta que había ciertas energías en el interior de sus propios cuerpos,
capaces de moverse según sus deseos y necesidades.

ESCRIBE TU CONSULTA GRATIS