Inciensos, Aceites e Infusiones, magia, esencias ungüentos,
hierbas, e Infusiones
Cultivo El hecho de cultivar las hierbas que va a utilizar
constituye un arte fascinante. Es difícil cultivar determinadas hierbas, pero
si lo consigue, se verá recompensado con abundantes existencias de flores,
hojas, semillas, cortezas y raíces. En cualquier librería o biblioteca podrá encontrar
buenos libros que le informarán sobre los aspectos fundamentales del cultivo de
las hierbas. Tenga en cuenta las condiciones locales. En la mayoría de los
viveros y grandes almacenes hay semillas de hierbas y plantones. Confiera
protección mágica a sus plantas mientras las cultiva. Para ello coloque unos
cristalitos de cuarzo en el suelo. Lleve objetos de jade mientras las riega o
cuida, o bien ponga un trozo de ágata con musgo en la tierra para asegurar su
renacimiento. Cuando la planta haya madurado o tenga el tamaño ideal empiece a
cosecharla utilizando el método que acabamos de mencionar. Dé gracias a la
planta y a la Tierra por sus tesoros.
Compra Muchos de los ingredientes que se utilizan en la
magia de las hierbas proceden de lugares remotos. Me encantaría plantar un
Sándalo en el porche principal de mi casa, pero no es posible. Así pues, es
preciso comprar gran parte de las hierbas. Ello no disminuye en modo alguno su
valor; en realidad, el comercio de hierbas garantiza la posibilidad de disponer
de unas plantas que de otro modo no estarían a nuestro alcance y permite su
utilización en nuestras operaciones mágicas. Además, en la mayoría de las
grandes ciudades hay por lo menos un herbolario o una tienda de alimentos
dietéticos que cuentan con existencia de hierbas. Tenga cuidado al comprar
aceites esenciales. Aunque el vendedor le diga que se trata de auténtico aceite
de jazmín, si la etiqueta del precio dice: US$3.00, es auténtico aceite de
jazmín sintético (aun cuando en la etiqueta diga “esencial”, suele tratarse de
un producto de laboratorio y no del campo).

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